El espacio donde se encuentra enclavado Antel Arena y su parque circundante vio diversas transformaciones a lo largo de los años.
Marcado por ser una zona baja de humedales y atravesada por el “Arroyo de Fariña” que luego sería conocido por “del Cerrito”, se encontraba enmarcada por la elevación llamada “Montevideo Chico” y luego conocida como “Cerrito de la Victoria” en homenaje a la obtenida por Rondeau en 1812, y por otra parte el paraje denominado “Quebrada de Montevideo Chico” donde Manuel Oribe fundaría en 1849 la “Villa de la Restauración”, origen de los barrios Unión y Villa Española.
Quedaba por fuera de lo que en su momento el modelo urbanístico definía como tierras de Los Propios de acuerdo a las Leyes de Indias, por lo que fue básicamente una zona de chacras durante el siglo XVII y XVIII. Diversos fueron sus propietarios: Parte de los padrones donde se ubica hoy el Arena y su parque fueron a fines del siglo 18 concedidas por el estado a Antonio Camejo, Juan Xerpes y Ana Pagola y otras a Bartolomé Barrado y Maria Candelaria Durán.
Cada uno de ellos dejo su impronta con diferentes nombres para sus establecimientos como ser la “Quinta de los Olivos” o la “Quinta de Ferrreño”, que era la manera por la que se conocían estas inmediaciones en esa época.
El sitio de la ciudad de Montevideo de 1843 por las fuerzas de Manuel Oribe generó importante movimiento en el entorno debido a la creación del “Cuartel General del Cerrito de la Victoria” en las inmediaciones del existente saladero de los hermanos Fariña (Estaba ubicado a unos 500 metros de Antel Arena, en las inmediaciones de lo que hoy es la intersección de las calles Serrato y Muñoz), así como la aparición de la ya mencionada Villa de la Restauración.
Por la misma época, distintos cronistas describían al Cerrito como un agrupamiento de ranchos diseminados en varias direcciones, con muros revocados en barro, blanqueados y con techos de paja. 1845 marcó la creación formal del pueblo y sección de chacras del Cerrito y dio comienzo a la ampliación del entorno hasta lo que hoy conocemos con el barrio Perez Castellanos, anteriormente conocido como pueblo “San Lorenzo”.